
Recibir un diagnóstico de cáncer de estómago cambia profundamente la vida del paciente y de toda su familia.
Además de la propia enfermedad, pueden aparecer síntomas relacionados con el cáncer o con sus tratamientos: dolor, náuseas, vómitos, disminución del apetito, pérdida de peso, ansiedad y dificultades para descansar.
Cuando estos síntomas se vuelven difíciles de controlar, muchas familias comienzan a buscar alternativas complementarias que permitan al paciente sentirse más cómodo y conservar la mejor calidad de vida posible.
Una de las opciones por las que existe creciente interés es el cannabis medicinal.
Pero es importante comprender para qué puede utilizarse realmente.
El cannabis medicinal no debe presentarse como una cura para el cáncer de estómago ni como sustituto de la cirugía, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia u otros tratamientos oncológicos.
Su posible utilidad se encuentra principalmente en el manejo complementario de determinados síntomas.
¿Qué es el cáncer de estómago?
El cáncer gástrico aparece cuando determinadas células del estómago comienzan a crecer de manera anormal y descontrolada.
Existen diferentes tipos de cáncer de estómago y su tratamiento depende de factores como:
- Tipo de tumor.
- Localización.
- Extensión de la enfermedad.
- Estado general del paciente.
- Tratamientos recibidos anteriormente.
Por ello, dos pacientes con cáncer gástrico pueden necesitar estrategias completamente diferentes.
¿Qué síntomas puede presentar un paciente?
Los síntomas también dependen del estado de la enfermedad.
Pueden aparecer:
- Dolor o molestias abdominales.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Sensación de llenura después de comer pequeñas cantidades.
- Pérdida del apetito.
- Pérdida involuntaria de peso.
- Fatiga.
- Problemas digestivos.
Además, determinados tratamientos oncológicos pueden producir otros efectos adversos que afectan considerablemente el bienestar.
Y aquí aparece una diferencia importante:
Tratar el cáncer y controlar sus síntomas no son exactamente lo mismo.
El oncólogo trata la enfermedad utilizando las terapias apropiadas.
Al mismo tiempo, el paciente puede necesitar cuidados de apoyo o paliativos para controlar dolor, náuseas, alimentación, sueño y otros problemas que afectan su calidad de vida.
¿Qué papel puede tener el cannabis medicinal?
Los cannabinoides más conocidos son el THC (tetrahidrocannabinol) y el CBD (cannabidiol).
Ambos tienen características diferentes.
El THC posee efectos psicoactivos y tiene aplicaciones médicas relacionadas, entre otras áreas, con determinados síntomas como náuseas y vómitos asociados a quimioterapia.
El CBD no produce la intoxicación característica del THC y presenta un perfil farmacológico diferente.
Por eso hablar simplemente de “aceite de cannabis” es insuficiente.
No todos los aceites de cannabis son iguales.
La proporción de CBD y THC, su concentración y la cantidad administrada pueden cambiar completamente los efectos.
Cannabis medicinal y dolor oncológico
El dolor asociado al cáncer puede tener diferentes causas.
Puede relacionarse con:
- El propio tumor.
- Compresión de estructuras.
- Afectación nerviosa.
- Procedimientos médicos.
- Cirugía.
- Otros tratamientos.
Por eso tampoco existe un único tipo de dolor oncológico.
Los cannabinoides se han estudiado como tratamientos complementarios para determinados tipos de dolor relacionado con cáncer, pero la evidencia no demuestra un beneficio uniforme para todos los pacientes.
En algunas personas pueden considerarse cuando el manejo convencional no proporciona suficiente alivio o produce efectos adversos difíciles de tolerar.
El objetivo no debería ser simplemente:
“dar cannabis”.
El objetivo es:
conseguir que el paciente tenga el mejor control del dolor posible.
¿Puede ayudar con las náuseas y los vómitos?
Este es uno de los usos médicos de los cannabinoides con mayor trayectoria.
Determinados medicamentos cannabinoides, especialmente relacionados con THC, se utilizan para náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia, particularmente en situaciones donde los tratamientos antieméticos convencionales no consiguen controlarlos adecuadamente.
Sin embargo, esto no significa que cualquier aceite de CBD produzca el mismo efecto.
Por eso es fundamental conocer qué cannabinoides contiene realmente el producto.
¿Y si el paciente no quiere comer?
La falta de apetito puede convertirse en un problema importante durante el cáncer.
Puede estar relacionada con:
- La propia enfermedad.
- Náuseas.
- Dolor.
- Alteraciones del gusto.
- Tratamientos.
- Problemas emocionales.
- Sensación temprana de llenura.
En determinados contextos, el THC puede aumentar el apetito.
Pero esto tampoco significa que sea apropiado para todos los pacientes ni que resuelva por sí solo la pérdida de peso asociada al cáncer.
Cuando existe pérdida importante de peso o masa muscular, también debería intervenir el equipo de nutrición oncológica.
Poder comer también es calidad de vida
Para la familia puede resultar angustiante ver que el paciente rechaza los alimentos.
Pero no debemos concentrarnos solamente en obligarlo a comer más.
Primero debemos preguntarnos:
¿Tiene náuseas?
¿Le duele al comer?
¿Se llena rápidamente?
¿Vomita después de comer?
¿Los alimentos le producen rechazo?
¿Tiene dificultades para tragar?
Identificar la causa puede permitir intervenir de manera mucho más efectiva.
Cannabis medicinal y descanso
El dolor, la preocupación y otros síntomas pueden dificultar considerablemente el sueño.
Y cuando una persona duerme mal durante varios días puede sentirse:
- Más cansada.
- Irritable.
- Ansiosa.
- Con menor tolerancia al dolor.
- Con menos energía durante el día.
Algunos pacientes que utilizan cannabinoides pueden experimentar cambios en el descanso, pero estos efectos dependen considerablemente de la formulación y de la dosis.
Más cantidad no significa necesariamente dormir mejor.
Ansiedad, angustia y estado de ánimo
Vivir con cáncer puede generar miedo, preocupación e incertidumbre.
También puede afectar emocionalmente a los familiares.
El CBD se ha investigado por posibles efectos relacionados con ansiedad en determinados contextos, pero no debemos utilizarlo para reemplazar el apoyo psicológico o psiquiátrico cuando este es necesario.
En oncología, cuidar la salud emocional también forma parte del tratamiento integral.
¿CBD o THC para un paciente con cáncer?
No existe una respuesta universal.
Depende principalmente del síntoma que queremos tratar, además de las características del paciente.
Un producto predominantemente CBD no tiene necesariamente los mismos efectos que uno que contenga cantidades relevantes de THC.
Por eso una orientación responsable debería preguntar primero:
¿Qué síntoma queremos mejorar?
¿Dolor? – ¿Náuseas? -¿Vómitos? – ¿Falta de apetito? – ¿Problemas para dormir?
La formulación debería seleccionarse en función del objetivo y del contexto clínico.
Cuidados paliativos no significa rendirse
Existe todavía mucho miedo alrededor de la palabra “paliativo”.
Los cuidados paliativos buscan principalmente prevenir y aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida del paciente y su familia.
Pueden utilizarse incluso mientras la persona continúa recibiendo tratamiento contra el cáncer.
Controlar:
dolor + náuseas + vómitos + alimentación + sueño + ansiedad
puede cambiar profundamente cómo vive una persona esta etapa.
Y ese bienestar importa.
Cannabis Vida Perú
En Cannabis Vida Perú promovemos una orientación individualizada sobre el uso responsable de cannabinoides.
En pacientes oncológicos es especialmente importante conocer el diagnóstico, los síntomas que se desean controlar, los medicamentos utilizados y la composición exacta del producto antes de establecer cualquier pauta.






